Personajes: Bert Haanstra

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Albert “Bert” Haanstra fue un director holandés, su trabajo abarca tanto ficción como documental, pero es en el último donde destaca su estilo.

El estilo de Haanstra no es meramente descriptivo, sino que es capaz de captar la realidad con todos sus matices y plasmarlos en imágenes. Prácticamente sin narración, sus obras son capaces de transmitir las dualidades o contradicciones con las que a menudo convivimos, siempre con una fina ironía.

Su película “Fanfare” (1958) tuvo un gran éxito comercial en Holanda aunque escaso en el extranjero, aun así participo en el Festival de Cannes. Si algo hay que destacar de Albert Haanstra no son sus largometrajes, sino sus cortos documentales.

Ya en 1950 creó una pieza difícil de clasificar: “Spiegel van Holland”, una recopilación de imágenes bucólicas de Holanda siempre reflejadas en el agua.

Es 1958 cuando crea una de sus obras más destacadas: “Glas”.

Haanstra recibió el encargo de registrar el trabajo de los vidrieros en una factoría. Cuando el realizador llegó ahí quedó fascinado con el trabajo de estos hombres, así que acabo realizando una poema visual donde a ritmo de jazz podemos ver las expresiones al bufar el cristal, el calor de los hornos o la fluidez del vidrio líquido. Haanstra no solo se quedó ahí, sino que también plasmó la presencia de nuevas máquinas que sustituían a los antiguos operarios produciendo en cadena. Con un ritmo in crescendo nos muestra la eficacia de la maquinaria contra unas manos curtidas pero hábiles y precisas.

Pese al estilo nada convencional de esta obra “Glass” fue premiada con el Oscar a mejor corto documental.

Cuatro años más tarde Bert Haaanstra realizaría su segundo cortometraje más destacado: “Zoo” (1962).

Esta vez juega con los visitantes del zoo de Amsterdam, colocando cámaras ocultas los convierte a ellos en los sujetos observados y no a los animales. De nuevo con un marcado montaje al ritmo de la música, Haanstra contrapone las expresiones de los espectadores con las de los animales, creando una elegante e irónica película donde plasma todo un abanico de sentimientos.

La obra de Albert Haanstra es una muestra de cómo prácticamente cualquier situación, por cuotidiana que sea, puede ser transformada de mil maneras hasta convertirla en algo genuino.

Posted by Guillem Pastor – Community Manager en “los veintiocho films”

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